La atención psicológica constituye un componente fundamental dentro del abordaje institucional en casos de denuncias por posible vulneración de derechos de Niñas, Niños y adolescentes -NNA-. A través de la intervención psicológica primaria, se logra comprender de manera integral la situación que atraviesan, a partir del análisis de su contexto emocional, familiar y social.
Este proceso permite identificar factores de riesgo, afectaciones emocionales y posibles consecuencias derivadas de la experiencia vivida, orientando de forma técnica las acciones de protección institucional y restitución de derechos por parte de las autoridades judiciales correspondientes.
En lo que va del año, la Subprocuraduría de la Niñez y la Adolescencia de la Procuraduría General de la Nación -PGN- ha realizado 5,289 intervenciones psicológicas. De estas, 2,769 han sido dirigidas a niñas, niños y adolescentes, mientras que 2,520 corresponden a evaluaciones de familiares para establecer si emocionalmente pueden ser considerados como recursos idóneos dentro del proceso.
Las valoraciones realizadas, además de permitir determinar el estado emocional de los NNA, contribuyen a establecer si existe amenaza, riesgo o vulneración a sus derechos humanos. Asimismo, la evaluación de los entornos familiares resulta clave para identificar condiciones adecuadas para su protección.
En este contexto, el profesional en psicología de la PGN elabora informes técnicos debidamente fundamentados, que incluyen conclusiones y recomendaciones específicas para cada caso. Además, sugiere las derivaciones instituciones especializadas en este tratamiento.
Estos insumos son esenciales cuando resulta necesario promover medidas de protección ante el juez competente, quien define las disposiciones orientadas a la restitución de derechos.
La Procuraduría General de la Nación reafirma su compromiso con la protección de los derechos de la niñez y la adolescencia, impulsando acciones integrales que contribuyan a mejorar su calidad de vida.