Garantizar condiciones de cuidado y protección para las personas adultas mayores es fundamental para el respeto de sus derechos y su dignidad. En ese sentido, 108 personas adultas mayores han ingresado a hogares de abrigo en el área metropolitana, como resultado de las gestiones realizadas por la Unidad de Protección de los Derechos de la Mujer, Adulto Mayor y Personas con Discapacidad de la Procuraduría General de la Nación -PGN-.
De acuerdo con los registros, septiembre fue el mes con mayor número de ingresos, con 25 personas, seguido de junio, con 21. Del total, 64 son hombres y 44 mujeres.
Estas acciones se realizan en atención a las circunstancias particulares de cada caso, especialmente cuando la persona se encuentra en situación de abandono o situación de calle y carece del apoyo familiar necesario para recibir cuidados y protección, pese a que la legislación vigente establece responsabilidades de la familia en la atención de las personas adultas mayores.
Un ejemplo de ello es el caso de una persona adulta mayor localizada en situación de calle en la zona 2 capitalina. Ante esta situación, los profesionales gestionaron inicialmente su ingreso a un albergue y, posteriormente, coordinaron su traslado a un hogar de abrigo para procurar su resguardo y bienestar.
En algunos casos, la intervención de la PGN inicia con el acompañamiento a personas localizadas en estas condiciones, a fin de identificar opciones que respondan a sus necesidades.
El ingreso a un hogar de abrigo se gestiona con el consentimiento de la persona adulta mayor, respetando su voluntad y considerando esta alternativa como una opción para favorecer su bienestar y mejorar sus condiciones de vida.
En Guatemala, de acuerdo con la legislación vigente, se considera persona adulta mayor a quien tiene 60 años o más. La PGN, por medio de su unidad especializada, continúa desarrollando acciones orientadas a la protección de sus derechos, dignidad y bienestar.





