Hace más de tres décadas, la Procuraduría General de la Nación -PGN- asumió sus funciones dentro del marco jurídico nacional, consolidándose como el órgano responsable de la defensa de los intereses del Estado. Sin embargo, hasta inicios de 2026, era la única institución vinculada al ámbito de justicia que carecía de una Ley Orgánica propia.
Durante estos 32 años, la institución ha desempeñado un papel fundamental en la representación legal del Estado, así como en la protección de los derechos de la niñez y la adolescencia, las personas adultas mayores y las personas con discapacidad en situación de vulnerabilidad.
En el marco de este aniversario, la PGN destaca un momento clave en su historia institucional: la reciente aprobación de su Ley Orgánica mediante el Decreto 7-2026 del Congreso de la República. Este avance significativo fortalece su estructura, funciones y capacidades.
Este nuevo instrumento jurídico ordena el funcionamiento institucional y refuerza el Estado de derecho al definir con claridad el rol de la entidad. Asimismo, garantiza condiciones más adecuadas para el desarrollo de sus funciones, incluyendo un presupuesto acorde y la promoción de una carrera profesional que fortalece a su recurso humano.
La nueva estructura coordinada, técnica y especializada de la PGN está compuesta por:
-Procurador General de la Nación.
-Consultoría del Estado.
-Secretaría General -Subprocuraduría de Defensa del Estado.
-Subprocuraduría de la Niñez y la Adolescencia.
-Gerencia General.
La aprobación de esta Ley Orgánica constituye un paso trascendental hacia la modernización institucional y marca el inicio de una nueva etapa, al establecer un marco jurídico que optimiza la gestión, fortalece la capacidad operativa y consolida su autonomía.
PGN, siendo más para servir mejor.





