Una recién nacida vulnerada en sus derechos a la vida, la salud y la integridad física ha sido dada de alta del centro asistencial donde recibía atención médica y se encuentra en proceso de recuperación dentro de una casa hogar, como medida de protección temporal y excepcional. El caso fue atendido por la Subprocuraduría de la Niñez y la Adolescencia -PNA- en Escuintla, luego de una denuncia remitida por la Policía Nacional Civil -PNC-.
Los hechos ocurrieron en el municipio de San José, donde la bebé fue afectada por una situación de violencia en el entorno familiar. Debido a las lesiones que presentaba y a la falta de atención médica oportuna, su estado de salud requería intervención urgente.
Las profesionales Claribel Gil Carranza y Virginia Godínez Rivera, Técnicas Jurídicas de la Subprocuraduría de la Niñez y la Adolescencia de la Procuraduría General de la Nación -PGN- en Escuintla, acudieron al lugar y constataron que la recién nacida se encontraba en una situación de alto riesgo que ponía en peligro su vida, por lo que gestionaron de forma inmediata su traslado a un centro hospitalario para recibir atención especializada.
Durante la verificación, también se identificó que tres hermanos de 11, 7 y 6 años de edad se encontraban en un contexto de descuido y negligencia. Ante esta situación, se promovieron las medidas de protección correspondientes para coadyuvar en la restitución de sus derechos fundamentales.
Asimismo, la PNA presentó la denuncia respectiva ante el Ministerio Público por los hechos constatados durante la diligencia. Como resultado de las acciones realizadas, el responsable fue capturado y deberá enfrentar el proceso judicial correspondiente.
La intervención oportuna de las profesionales de la PGN permitió resguardar a la recién nacida, garantizar su acceso a atención médica y promover las medidas de protección necesarias para los demás niños involucrados, priorizando en todo momento su bienestar, seguridad y desarrollo integral.




