Durante el primer semestre del año 2026, la Procuraduría General de la Nación (PGN) impulsó una serie de acciones para fortalecer el bienestar y la experiencia laboral en la institución, un esfuerzo liderado por el Área de Gestión del Talento Humano.
Todo comenzó con un diagnóstico. A través de la observación del entorno laboral, el acercamiento con distintas unidades y la retroalimentación de colaboradores y jefaturas. Se identificaron oportunidades para reforzar aspectos clave como la comunicación, el sentido de pertenencia, el reconocimiento al trabajo y los espacios de integración entre equipos. “Más que responder a una situación específica, las acciones desarrolladas forman parte de una estrategia de mejora continua”, explicó la licenciada Gutiérrez, profesional a cargo del Área de Gestión del Talento Humano.
Con ese punto de partida, se impulsaron actividades de integración, campañas de sensibilización, espacios de reflexión sobre salud mental y autocuidado, conmemoraciones institucionales y dinámicas de trabajo en equipo; además de acompañamiento personalizado a distintas dependencias según sus necesidades particulares.
¿Cómo saber si estas acciones realmente funcionan?
El equipo de Gestión de Talento Humano midió el impacto a través de entrevistas a trabajadores y contratistas, así como un instrumento que evaluó el nivel de participación, la percepción sobre el liderazgo, la cohesión de equipo, la comunicación y la satisfacción laboral, entre otros indicadores.
Uno de los mayores retos, según comentó la especialista, fue atender la diversidad de realidades que conviven dentro de una institución tan grande, adaptando las estrategias para que todas las personas se sintieran incluidas, sin importar su unidad o nivel jerárquico. En ese camino, las jefaturas y mandos medios jugaron un papel esencial como facilitadores, promoviendo la comunicación y el acompañamiento cercano a sus equipos.
Las actividades que más aceptación tuvieron fueron, precisamente, las que promovieron la convivencia y el reconocimiento. “Las personas valoran las iniciativas donde pueden sentirse escuchadas, reconocidas y tomadas en cuenta”, señaló Gutiérrez, quien también destacó que, cuando surgieron necesidades específicas en algunos equipos, se brindó acompañamiento psicológico grupal desde un enfoque preventivo, siempre bajo los principios de confidencialidad y ética profesional.
De cara al segundo semestre, los aprendizajes ya están sobre la mesa: escuchar de manera permanente a los colaboradores, fortalecer la participación de las jefaturas y dar continuidad a las iniciativas para lograr impactos más sostenibles en el tiempo.
Al cierre de la entrevista, la licenciada Gutiérrez compartió un mensaje cercano para todo el personal de la PGN: “El clima organizacional es una construcción colectiva. Cada persona, desde el rol que desempeña, tiene la oportunidad de contribuir a generar un ambiente de trabajo basado en el respeto, la colaboración y el compromiso”. Invitó además a participar con apertura y confianza, recordando que toda la información se maneja con estricta confidencialidad.
Al final, el mensaje es claro: el bienestar del personal es una prioridad institucional y una responsabilidad compartida entre la PGN, las jefaturas y cada trabajador o contratista, con un mismo propósito: ofrecer un mejor servicio a la ciudadanía a través de equipos comprometidos, motivados e identificados con la misión de la institución.
La medición reflejó un clima organizacional favorable, identificando fortalezas en satisfacción laboral y realización personal, así como oportunidades de mejora en comunicación, cohesión de equipo y liderazgo.





